22 mayo 2006

Breve reseña

El concierto de Floricienta muy bonito, buen juego de luces, excelente audio, dos tremendas pantallas gigantes a los lados del escenario. Muy buena la organización por parte de 3 y Medio producciones, un gentío de seguridad y protocolo hacía facilito el acceso al estadio. Estaba supuesto a comenzar a las 6pm, salieron los teloneros (x) pero para cuando Flori iba a hacer su entrada todavía había mucho sol, así que hubieron de retrasar el asunto una media hora más.


No hicimos cola pues al llegar ya estaba abierto el acceso a los asientos. Sin conocer el estadio tuve la suerte de comprar las entradas (numeradas) en la mejor zona (y no hablo de costo), entre home y tercera base , nunca nos dio un mínimo rayito de sol, hacía una leve brisa, las sillas bastante cómodas y nadie nos tapaba la visión hacia la tarima. Al contrario de lo que sucedió en otras zonas: arena (desde 370 mil hasta 220 mil bolívares y sillas plásticas) y sector de primera base, en los que el sol marabino mataba y no permitía que la espera hasta el ocaso fuera llevadera.

Huelga decir que las niñitas gozaron, bailaron y cantaron hasta quedarse roncas. Isabel preguntó el precio de cuanta chuchería y perolito nos pasaban vendiendo por el frente, supongo que se sentía como en un gran mercado donde todo era susceptible de ser regateado y comprado.
Imagino que el tema hoy en el colegio será el dichoso concierto.

Abur.-

4 comentarios:

Nostalgia dijo...

lo mejor son esas caritas de felicidad ...por ellas valen la pena todo el sudor y el calor del mundo!
p.d. ya sé quien es la fulana, al principio creía que era venezolana :(

Maigli Velásquez B. dijo...

Que bueno que lo disfrutaron. Esas son cosas que no se olvidan. Yo recordaré toda mi vida mi primer concierto: Enrique y Ana!

Pero lo mejor de todo es que podamos estar ahí, al lado de ellos, vivirlo juntos. Eso no tiene precio! Para todo lo demás...

Saluitos que ladran!

Protheus dijo...

Ya resguardarse del solcito marabino fue una gran ventaja.
Pero ver a tus hijas Felices-felices, ¡cuánta felicidad para tí!

Marcela Mendoza R. dijo...

acá en Lima lo hicieron de noche, a las siete y media. La primera vez que vino (el año pasado) las entradas no eran numeradas y por eso esta vez sí numeraron todo, de tal forma que la gente estuvo cómoda. Fue igual, con dos pantallas y luces y buen audio. Y sí, vendían tantas chucherias como si se tratase de un mercado...