23 octubre 2005

Esperando a Wilma (y no con entusiasmo)


Hablé con mother hace media hora, allá están en Broward a la espera de Wilma que ya se reorganizó y ascendió a categoría 3. Estaban molidos (brother y father) por la instalación de la protección antihuracán de ventanas y puertas de su casa y de la casa de la vecina, una gringa viuda y sexagenaria (como le encanta reseñar a los periódicos) que no está para esos menesteres. Apertrechados con pilas, hielo, agua y comida, olvidé preguntarle si se compró un radiecito de baterías, porque fijo que se les va la luz como todas las veces anteriores.
El año pasado ya recibieron cerca el impacto de Frances que pasó por su casa sin pena ni gloria, a Dios gracias; esa vez estaba mi mayora con sus mumuelos pasándose el verano y asumió ese huracán con toda la intensidad de una niñita de 9 años, supongo que no lo olvidará en muchos años.
Solo nos queda esperar que sea leve, mientras trataré de llamarlos seguido para ver cómo va la cosa.
Sister que está abajo en Miami, lo sentirá más suave, por ellos no temo.
Dios me los bendiga, folks.
Abur.-

2 comentarios:

Topocho dijo...

Que todo salga bien...

Mila dijo...

Mis mejores deseos para que todo este bien